LA VUELTA DE LA MADERA

En los últimos años los materiales más naturales como la piedra y, sobre todo, la madera han ido recuperando el terreno perdido en la decoración del hogar hasta convertirse en referencias esenciales en todo proyecto. Gracias, principalmente, a la inspiración nórdica tan de vanguardia en el interiorismo de los últimos años, que se apoya en este material para aportar una mayor calidez a cualquier estancia tan necesaria en su entorno geográfico, se ha ido recuperando la madera como base principal de cualquier proyecto, tanto en el suelo (quitando terreno a los tonos cemento y porcelánicos que se habían impuesto en los primeros años del siglo XXI) como en el mismo mobiliario de cualquier rincón del hogar.
El roble, el nogal o el pino han resurgido para dar una imagen más natural a nuestra casa, con tonos cada vez más claros y vetas en cambio cada vez más marcadas que nos acercan a la naturaleza aunque nuestra estancia se encuentre situada en el centro de una gran ciudad. El minimalismo monocromático de hace una década se ha abierto a la incorporación de la madera aportando un toque de calidez natural a un espacio que pecaba de frio y artificial para lograr una mayor sensación de comodidad y bienestar en nuestro hogar o centro de trabajo.
La combinación de la madera con los colores más naturales (gris piedra, marrón o blanco) son hoy en día una apuesta ganadora en cualquier proyecto, desterrando los espacios monocromáticos con colores chillones e histriónicos y nos aportan una mayor gama de posibilidades para hacer de cualquier estancia de nuestra casa un lugar personal y único que invite a su disfrute, además de aportarnos una serie de virtudes intrínsecas del producto como son su dureza, resistencia y gran adaptación al paso del tiempo, siendo uno de los materiales que mejor envejecen.

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PUBLICACIONES EN REVISTAS

COCINAS ABIERTAS AL SALON?

Las tendencias decorativas y sociales del siglo XXI nos han llevado a un debate en materia de diseño de interiores a la hora de desarrollar la distribución de una casa ¿cocina abierta al salón o cocina independiente?
Los espacios abiertos en los que se conjugan el salón y la cocina tienen una ventaja fundamental con respecto a las estancias independientes y cerradas. A finales del siglo pasado y principios de este hemos sido testigos de una profunda evolución en los usos y costumbres de las familias. Afortunadamente, la brecha social en la distribución de las tareas del hogar entre hombre y mujeres se ha ido reduciendo considerablemente hasta convertir la cocina en un lugar de trabajo compartido, de unión entre todos los miembros de la familia donde pasar un gran número de horas al día. La cocina ha dejado de ser un lugar excluyente, donde solo debían estar las personas encargadas de la realización de la comida para convertirse en un punto clave en la convivencia familiar, ganando en muchos casos terreno al salón como lugar de esparcimiento en común donde poder realizar multitud de tareas o simplemente mantener una relajada conversación.
Los detractores de esta tendencia se aferran a problemas prácticos tradicionales de este tipo de cocinas, basados principalmente en el olor, suciedad y ruido procedente de la zona de trabajo. Sin embargo, los grandes avances tecnológicos producidos en los electrodomésticos del hogar minimizan este tipo de problemas hasta hacerlos desaparecer. Hoy en día, las campanas y extractores de cocina de última generación han alcanzado un nivel de excelencia técnica que consiguen aspirar una mayor cantidad de humo y malos olores con el mínimo nivel de ruido, a la vez que no es necesario ya sacrificar la estética buscada en cada espacio con una gran variedad de tipos y formas. Las campanas de techo o los extractores de encimera han dejado de ser productos elitistas más cercanos a la ciencia ficción para acercarse a un número cada vez mayor de proyectos y clientes, dando un toque de elegancia y practicidad a nuestra cocina integrada en el salón.